Hombres y mujeres de todas las edades buscan durante años
aquella persona que los haga felices Caen una y otra vez, piensan que el amor
se acabó y jamás volverán a sentir eso, hasta que conocen a otro ser único y
comienza el círculo una vez más. ¿Quién es la persona indicada?
Te
das cuenta que conociste a la persona indicada cuando todos aquellos esquemas
que tenías en tu cabeza y que llevabas a cabo se truncan y llegan otros tantos
que jamás pensaste que sería posible que usaras o dieras como válidos. Es ahí
cuando todo lo que alguna vez pensaste que era lo correcto se transforma en
algo más lejano a la realidad, no es del todo cierto y comprendes que pasaste
años viviendo en el error. Cambias la visión del mundo, recuperas la fuerza que
creías perdida. Sentís esa felicidad que no sabes de dónde proviene y sonreís todo
el tiempo, como si vivieras en una fiesta permanente.
Encontrás
tus defectos escondidos y tus virtudes
más profundas salen a la luz. Te querés más. Ya no importa si te vestís o
hablas de alguna forma atrayente, porque ya no importa atraer a nadie más, todo
lo que buscabas lo tenes justo en frente tuyo sintiendo lo que vos sentís. Los
días se pasan volando, las horas ya no tienen minutos son solo segundos
pasajeros. Las noches se vuelven salas de análisis y la almohada un confidente.
Sos feliz por el simple hecho de querer serlo, sin otro motivo que haber
encontrado una persona para amar y cuidar.
Pasas
a segundo plano, te interesa que el otro esté bien por encima de todo aquello
que antes creías importante. Las fiestas ya no son lo mismo, hasta quizás dejes
de asistir a ellas. Con el cabo del tiempo es en lo que más pensás, todo el tiempo
se encuentra en tu cabeza como si no hubiera nada más con que llenar los
huecos. Tus amigos están cansados de oírte hablar de él o ella pero aún así, están
felices por que vos lo estás y ahí es cuando te das cuenta que vas por buen
camino. Decís: “tantos años de soledad valieron la pena” y todas las noches de vacío se esfuman una por una para dejar salir el sol.
Esa
persona indicada es la que por más que te equivoques siempre está sosteniéndote
y no importa cuanto cueste, siempre va a estar cuando lo necesites. Quien en
los días más tristes hará lo imposible por sacarte una sonrisa. De vez en
cuando se enojará con vos para hacerte notar que también tenes errores y podes lastimar aunque sea sin querer. Quien entienda o aprenda a entender tus manías,
locuras y el por qué sos como sos. Más allá del qué dirán toma tu mano y no la
suelta por más que los tiempos sean difíciles. No promete pero cumple,
demuestra con actos y no con palabras, respeta tu forma de ser, y te enamora
día a día con la suya.
No
es difícil encontrar a la persona indicada, sólo hace falta observar más y
buscar menos. Sentir más y pensar menos, creer en el amor aunque te dio la
espalda más de mil veces. Creer en vos, soñar y no dejar que nadie maneje tu
vida. El amor está en todas partes, sólo tenes que aprender a verlo. Quizás la
persona indicada está en frente tuyo y todavía no te diste cuenta.