viernes, 17 de febrero de 2012

El egoísmo humano

Ya no debería sorprenderme del ser humano. Somos todos de carne y hueso,tenemos un corazón y sentimientos de los buenos,de los malos de los que aveces nos avergonzamos hasta nosotros mismos. No debería sorprenderme, somos todos pecadores,nadie  dice nada pero lo piensa. Todos sabemos todo y nadie lo cuenta, es la ley del más fuerte,la ley de la selva.
Hoy si ir mas lejos atravesamos estos momentos en la vida cotidiana. Hoy para ser más franca sucedió lo que quería actualmente. Cuando los seres humanos vamos a aprender que nadie pertenece a nadie,que somos todos libres y que debemos dejar de lado nuestro egoísmo por el bien propio? Hoy me dí cuenta que quizas muchos de nosotros no comprendemos que tratando de proteger a los que queremos los privamos de lo que son o quieren ser, que acaparamos toda su atencion por un miedo innecesario de perderlos,de vernos solos y aturdidos por la gran ciudad. Quizás es el querer lo que nos hace ,de cierta forma, enloquecer a tal punto de preferir un pensamiento egoista a una felicidad para el ser amado. Quizás el querer sea muy importante,pero ¿De qué manera podemos querer si deseamos al otro aquello que nosotros queremos? le imponemos reglas indirectamente, cosas que debe cumplir sin siquiera saberlo. Sabemos que lo hacemos por el bien de las personas, pero ese es nuestro bienestar ya que si el otro decide que tiene un sueño y uno por querer cuidarlo de que no le pase nada pone todo su empeño en que no se cumpla ¿de que sirve?
El egoísmo es parte de nuestra naturaleza, ese egoísmo por amor que aveces afecta mas de lo que ayuda.

sábado, 11 de febrero de 2012

Reprimir , es la acción que causa que queden cosas en el inconsciente. Cuantas cosas reprimimos.

El amor mata y muere

No te enamores porque el amor puede matar o morir,
así me dijeron ellos y nunca les creí.

Un día normal me enamoré y al tiempo comprendí,
que sería lo más bello que nunca antes vi,
que sería lo mas triste que nunca sentí.

Que se aceleraba mi corazón y me cortabas la respiración.
Que mis manos sudaban y me temblaba el cuerpo sin ninguna razón.
Parecía como una fiebre que se esparcía por mi cuerpo apenas aparecías.
Mi estómago se inquietaba cuando estabas cerca y podía sentir cada latido de mi corazón.

Al tiempo supe que eso era el amor
Que todo lo que me rodeaba era perfecto sólo porque vos eras todo lo que me rodeaba.
Con el paso del tiempo fui queriéndote cada día más, 
con tus virtudes y defectos que no los tomaba como tales, porque para mis ojos eras perfecto.

Y un día como cualquier otro temí que te fueras en otros brazos,
me dejaras una vez más sola entre tanta gente,entre tanta maldad.
Y ese día no supe controlarme ,
no podía sacar esa pesadez de mi corazón y de mi cabeza.
Si te ibas lejos no podría soportarlo ¿por qué deberías apartarte de quien querés?.

No quería que me dejaras y mi egoísmo empezó a engrandeserse cada vez más. 
Rogué a los Dioses que nunca fueras aquello que deseabas ser, 
Aquello que te alejara de mi ,que te dañara.
No quería perderte por nada del mundo.

Sentía mucha culpa por esos pensamientos.
Aún así temía lo peor, rogando que aquella semana no recibieras 
vos tu grata sorpresa y yo aquel adiós.

No te enamores porque el amor puede matar o morir,
así me dijeron ellos y nunca les creí.

Mariana L. Aguilar.