No te enamores
porque el amor puede matar o morir,
así me dijeron ellos y nunca les creí.
Un
día normal me enamoré y al tiempo comprendí,
que sería lo más bello que nunca
antes vi,
que sería lo mas triste que nunca sentí.
Que se aceleraba mi corazón y
me cortabas la respiración.
Que mis manos sudaban y me temblaba el cuerpo sin
ninguna razón.
Parecía como una fiebre que se esparcía por mi cuerpo apenas aparecías.
Mi estómago se inquietaba cuando estabas cerca y podía sentir cada
latido de mi corazón.
Al tiempo supe que eso era el amor
Que todo lo que me
rodeaba era perfecto sólo porque vos eras todo lo que me rodeaba.
Con el paso
del tiempo fui queriéndote cada día más,
con tus virtudes y defectos que no los
tomaba como tales, porque para mis ojos eras perfecto.
Y un día como cualquier
otro temí que te fueras en otros brazos,
me dejaras una vez más sola entre tanta
gente,entre tanta maldad.
Y ese día no supe controlarme ,
no podía sacar esa
pesadez de mi corazón y de mi cabeza.
Si te ibas lejos no podría soportarlo ¿por
qué deberías apartarte de quien querés?.
No quería que me dejaras y mi egoísmo
empezó a engrandeserse cada vez más.
Rogué a los Dioses que nunca fueras
aquello que deseabas ser,
Aquello que te alejara de mi ,que te dañara.
No quería
perderte por nada del mundo.
Sentía mucha culpa por esos pensamientos.
Aún
así temía lo peor, rogando que aquella semana no recibieras
vos tu grata
sorpresa y yo aquel adiós.
No te enamores porque el amor puede matar o morir,
así me dijeron ellos y nunca les creí.
Mariana L. Aguilar.
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